Mirar antes de planificar
No todo lo pendiente
necesita seguir contigo.
Revisarás el año: lo que cambió, lo que quedó pendiente y lo que necesitas soltar. También examinarás si tus metas nacen del servicio, de la comparación o del deseo de demostrar algo.
✦ Tu trabajo: una evaluación del año y de tus motivaciones.
Elegir con honestidad
Tu capacidad también
informa tus prioridades.
Mirarás tus responsabilidades, límites y recursos actuales. Desde ahí elegirás una prioridad y trabajarás una meta concreta, reconociendo que dependemos del Señor.
✦ Tu trabajo: una prioridad y una meta que puedas revisar.
Preparar la semana
Que tu meta tenga
un lugar en tu agenda.
Definirás un primer paso, el espacio que necesita en tu semana y cuándo volverás a revisar tu plan. Trabajaremos con la vida y la capacidad que tienes hoy.
✦ Tu trabajo: un primer paso y una semana planificada.