Definitivamente este tiempo ha sido una bendición para mi. No sólo pude evaluar mi vida espiritual a la luz de las Escrituras, si no que también pude sincerarme con Dios y conmigo misma para poder enfrentar la vida con una nueva perspectiva de la vida y un mayor amor por Su Palabra.

Les cuento que fueron días my difíciles, no por la ausencia de las redes sociales, si no por la cantidad de cosas que me sucedieron, pero Dios me dió la gracia suficiente para enfrentar cada día, un día a la vez… Así que espero que en estos días, Dios haya sido más que suficiente para ustedes también y quiero agradecerles por asumir este reto y llevarlo a cabo.

Me alegro de poder compartirles este artículo escrito por mi amada amiga, hermana y mentora, Betsy Torres, en el que nos alerta de dos caminos que podemos tomar luego de evaluar nuestra vida espiritual.

Por: Betsy Torres

Hacer un alto y evaluar nuestra vida espiritual trae muchos beneficios, nos ayuda a mirar dónde está nuestro corazón y a enfocarnos en las áreas que necesitamos atender con intencionalidad y nos muestra cuáles pecados necesitan ser mortificados. Así que te felicito por haber tomado esta semana para analizar a la luz de la Palabra dónde estás en tu crecimiento espiritual pero a la vez quiero alertarte acerca de dos caminos peligrosos que debes evitar al momento de terminar la evaluación de tus disciplinas espirituales y también quiero asegurarme que puedas tomar el camino correcto que te llevará a la tierra de la plenitud.

Presta atención y revisa si has tomado uno de estos caminos:

  1. El camino de la culpa y la auto-condenación, por este camino salen los que al avaluar con detalle su crecimiento espiritual se dan cuenta que no han llenado el estándar que se habían propuesto. Estos reconocen que han descuidado sus disciplinas espirituales y se sienten culpables por haber fallado. Al mirar de cerca su condición, no encuentran ninguna motivación para seguir intentándolo.
  1. El camino del orgullo, por este camino van los que al ver el excelente desempeño que tienen en sus prácticas de piedad, se sienten satisfechos y complacidos con lo que están haciendo para Dios. Estos sienten que sus esfuerzos los han acercado más a Dios y que gracias a su sacrificio tienen luz verde para presentarse ante Él.

Estos dos caminos son altamente peligrosos para ti, necesitas devolverte. Ambos caminos son para aquellos que entienden que su relación con Dios depende de sus obras, para aquellos que miran su desempeño como un indicador de la aprobación de Dios. Cuando están haciendo las cosas “bien” se sienten cerca de Dios, pero cuando fallan, creen que Dios está enojado con ellos. Ellos han hecho de las disciplinas espirituales su meta y de sus prácticas religiosas su objetivo para alcanzar a Dios. Sin darse cuenta se están perdiendo del verdadero propósito de estos medios de gracia, guiarnos a Cristo con el fin de crecer a Su estatura y de deleitarnos en Él.

Tu meta principal como creyente no es crear una mejor versión de ti mismo para que Dios te apruebe, esa aprobación ya Cristo la alcanzó en la cruz. Él aplacó toda la ira de Dios para que ahora tú puedas disfrutar de una relación de paz con Dios. De eso se trata creer en su sacrificio y aceptar que su obra perfecta es suficiente para el perdón de tus pecados. Ahora tu meta es crecer a la estatura de Cristo y deleitarte en Él.

El camino correcto para un hijo de Dios luego de evaluar su crecimiento espiritual es el camino de la gracia, allí se encuentran nuevas misericordias cada día, se encuentra la fuente inagotable de perdón, se encuentra cercanía con Dios y la entrada abierta a su trono. En ese camino corren los que entienden que el crecimiento espiritual lo da Dios y que usan las disciplinas espirituales como un medio para disfrutar a Dios y no como un fin en sí mismas, esos son los que ponen su energía y pasión en cuidar su vida espiritual con temor y temblor mientras reconocen que es Dios mismo quien produce el deseo en ellos de hacer la voluntad de Dios.

¡Escoge ese camino y recuerda que el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Cristo Jesús! (Fil. 1:6)

Author: Masiel Mateo

Hija de Dios por gracia y con una pasión por ayudar a jóvenes a lidiar con temas importantes de la vida cristiana y a compartir su fe en Cristo a través de las Redes Sociales.

Actualmente forma parte del ministerio Integridad y Sabiduría manejando las redes y el website de la Iglesia Bautista Internacional, donde también sirve en el ministerio de adolescentes PaNaS.