Redes Sociales

En la lucha del ego digital


Vanidad de vanidades, dijo el Predicador; vanidad de vanidades, todo vanidad. ¿Qué provecho tiene el hombre de todo su trabajo con que se afana debajo del sol? Generación va, y generación viene: mas la tierra siempre permanece. Y sale el sol, y pónese el sol, y con deseo vuelve á su lugar donde torna á nacer. el viento tira hacia el mediodía, y rodea al norte; va girando de continuo, y á sus giros torna el viento de nuevo. Los ríos todos van á la mar, y la mar no se hinche; al lugar de donde los ríos vinieron, allí tornan para correr de nuevo. Todas las cosas andan en trabajo mas que el hombre pueda decir: ni los ojos viendo se hartan de ver, ni los oídos se hinchen de oir. ¿Qué es lo que fué? Lo mismo que será. ¿Qué es lo que ha sido hecho? Lo mismo que se hará: y nada hay nuevo debajo del sol. ¿Hay algo de que se pueda decir: He aquí esto es nuevo? Ya fué en los siglos que nos han precedido. No hay memoria de lo que precedió, ni tampoco de lo que sucederá habrá memoria en los que serán después. 

Eclesiastés 1: 1-10

Likes, shares, comentarios, visitas, vistas, entradas… Todas estas son herramientas estadísticas que usamos en el Marketing Digital para medir el éxito de los esfuerzos digitales que se han realizado en un período de tiempo. Estos números son esenciales en mi día a día pues es vital conocer como se comporta la comunidad online con la que trabajo para que los likes, shares, comentarios y demás aumenten.

Y esto es bueno en el plano laboral, pero, cuando lo extrapolo a mi vida personal me doy cuenta de que es un pecado con el que debo luchar día tras día. La cantidad de seguidores y los likes que reciben MIS fotos en Instagram, los comentarios y shares de MIS publicaciones en el blog, los retweets de las frases que YO publico… ¿Lo ves? Es una batalla inmensa para derrotar el YO que se da a cada momento. Y no es fácil porque debido a la naturaleza de mi trabajo estoy conectada 24/7. ¡Este es un recordatorio diario de cuanto necesito de Cristo y Su Palabra!

En las últimas semanas, Faceboook ha estado limpiando los usuarios inactivos y de spam, lo que ha traido como consecuencia que muchas marcas han perdido una gran cantidad de seguidores en esta plataforma. Pero no se queda ahí, muchas personas crean sus perfiles de otras redes sociales con sus cuentas de Facebook, lo que la limpieza de Facebook genera una pérdida de seguidores en otras redes como Instagram y Twitter. ¡No se imaginan la histeria! Tengo clientes que se han desesperado al ver como baja el numerito de los seguidores y me piden que haga “magia” para aumentarlos. Y sólo me pregunto: ¿y si fuésemos así al querer aumentar la cantidad de versículos que hemos grabado en nuestros corazones?, ¡que diferente sería si fuésemos así de intencionales en aumentar la cantidad de personas a la que predicamos diariamente! Pero aún así lo haríamos por “contar nuestras coronas” y volveríamos a caer en el ciclo una y otra vez.

Si lo piensas es algo ridículo basar nuestra felicidad o importancia por los números de nuestras redes sociales. Estos números sólo nos dan una falsa sensación de aprobación, valor, seguridad y amor. Y todo esto se produce en nuestro engañoso corazón que desea ser reconocido, amado, deseado y enaltecido. Por más difícil que sea de admitir, no deja de ser la pura realidad.

Pero a pesar de todas esas cosas que sabemos que están mal, hay una gran verdad que trae paz y gozo a nuestro engañoso corazón: ¡La sangre que Cristo derramó en la cruz por amor a Sus hijos, nos otorga la belleza, el valor y el reconocimiento que tanto anhelamos! Puedes tener un millón de likes en tu foto de perfil, puedes alcanzar millones de visitas en tu blog y tener miles y miles de comentarios de personas alabando tus “dones”, pero sin el amor y reconocimiento de Cristo como Su hijo, sólo estarás vació y nunca te saciarás.

Su palabra es el mejor blog post que jamás podrás leer, los testimonios de tus hermanos serán los mejores “videos virales” que estremecerán cada fibra de tu ser, Su obra redentora en la vida de tu prójimo hacen la mejor foto de perfil porque es allí donde ves la obra de Sus manos.

Recordemos que todo es vanidad. ¡TODO!

[Tweet “Los siglos pasarán y pronto no habrá memoria de Facebook, ni de Twitter ni de Instagram.”]

Todo quedará en la historia incluyendo tus selfies y todo lo que publicas.

Dejemos a un lado esta vida vacía y superficial digital, y comencemos a vivir a plenitud la maravillosa vida que Dios nos ha regalado en realidad.

Hija de Dios por gracia y con una pasión por ayudar a jóvenes a lidiar con temas importantes de la vida cristiana y a compartir su fe en Cristo a través de las Redes Sociales. Actualmente forma parte del ministerio Integridad y Sabiduría manejando las redes y el website de la Iglesia Bautista Internacional, donde también sirve en el ministerio de adolescentes PaNaS.

  • Alexander Lopez

    Excelente, artículo. Primera vez entro a tu pagina, y me gustó muchísimo. ¡Bendiciones!

    • ¡Gloria a Dios Alexander! Dios te bendiga más 🙂

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