Redes Sociales

Unplugged

Si unplugged, literalmente. Nada que ver con música ni guitarras 😛

Estaré fuera de las redes sociales por unos días. Y esta es la razón. Luego de perder todo lo que había cobrado en la quincena pasada, me vi obligada este sábado a vender mi celular. Hay cuentas que pagar mensualmente y era la única manera de poder compensar por la cantidad que había perdido. Quienes me conocen saben lo difícil que es tomar esa decisión pues trabajo a través de mi móvil. Pero este post estaba en mis drafts desde hace dos semanas, pues he entendido que Dios está llamando mi atención a dedicar más tiempo a la lectura y la meditación de Su Palabra. Así que como dice Romanos 8:28: Y sabemos que para los que aman a Dios, todas las cosas cooperan para bien, esto es, para los que son llamados conforme a su propósito. Esta situación ha obrado para bien, pues ahora no podré estar conectada 24/7. ¡Todo obra para bien!

Debo obedecer, y a pesar de que humanamente me siento impotente por lo sucedido, me siento gozosa pues sé que la decisión tomada fue la más sabia. Pude cumplir con mis obligaciones y a la vez obedecer a Dios, cosa que trae paz al corazón. Como dicen las escrituras:

Y Samuel dijo: ¿Se complace el SEÑOR tanto en holocaustos y sacrificios como en la obediencia a la voz del SEÑOR? He aquí, el obedecer es mejor que un sacrificio, y el prestar atención, que la grosura de los carneros. 1 Samuel 15:22

Les cuento que durante los últimos dos años, he disfrutado mucho de escribir en el blog, crear Comparte Tu Fe y todo el aprendizaje, el intercambio y la producción que se lleva a cabo en las redes sociales. Mi vida ha sido bendecida a través de esto y confío en que haya sido de bendición para otros. Aunque debo confesar, que mantenerse activo en el espacio social es difícil y requiere de mucho trabajo. Es un viaje que ha sido marcado con la intensidad y creo que es tiempo de hacer un ayuno social.

Tal vez hacer un ayuno de redes sociales no parece ser un gran problema. Incluso parece una tontería. Y tal vez si hubiera sido mi propia idea de ayunar desde las redes sociales así sería. Pero nada que Dios nos pide que hagamos no tiene sentido. Incluso cuando no entiendo muy bien qué o por qué Él lo pide, si viene de Él, hay una buena razón.

Abstenernos de publicar en Twitter y Facebook, es más fácil de lo que pensamos. Sin embargo,  existen algunas tentaciones directas. Puede que muchas personas se burlen de tu ayuno, o que te llegue una noticia que quieras compartir, ofertas, concursos… En fin, miles de cosas llegarán a tu correo electrónico que te harán decir: entro sólo para esto y vuelvo a salir. Pero ahí es que debemos poner en práctica el dominio propio.  En mi caso pensé que mi sobrino va a nacer pronto  y obviamente querré tomarle miles de fotos y compartirlas en mis redes, en el mes siguiente mi padre y mi mejor amiga cumplen años y luego viene Navidad; todos estos son eventos importantes que por lo regular comparto online. ¡Si me llevo de esto nunca haré el ayuno! Así que lo más importante es no dejar que la tentación agarre mi atención. El tiempo que invertiré en estudiar la Palabra y lo que “me puedo perder”, Dios lo traerá de vuelta 100 veces si me conviene y es Su voluntad. Ya lo ha hecho antes, así que no será de mayor bendición si lo hago justo mientras esté ayunando.

Si en algún momento has pensado en hacer un ayuno digital y no sabes cómo o porqué hacerlo, aquí te dejo 5 razones para hacer un ayuno de redes sociales:

  1. Crecer espiritualmente y en conocimiento bíblico: No puedes dar de lo que no tienes. Como cristiano(a) debes usar las redes sociales como medio evangelístico, y si lo haces o no, debes tener conocer la Palabra de Dios. No para alardear de esto, si no para cumplir con la gran comisión. En un tiempo de ayuno, podrás profundizar en la Palabra, dedicarle el tiempo que pasabas en las redes a orar y estrechar tu relación íntima con Dios.
  2. Organizar tus prioridades: Las muchas actividades en las que te involucras, hacen que te desenfoques y cambies tus prioridades; en especial con la familia. La familia es el primer ministerio creado por Dios y debemos prestarle la atención debida. Lo mismo pasa con la iglesia ya que muchas veces dejamos de asistir a los cultos dominicales por el cansancio que tenemos en la semana. Toma este tiempo para priorizar y poner cada cosa en su lugar. Pídele a Dios que te revele cómo debes administrar tu tiempo y escríbelo. Lleva una agenda para que puedas cumplirlo.
  3. Romper la cadena de la “aprobación”: La mayoría de las personas buscan los likes o los comentarios y esto se traduce en vanagloria. Lo que escribes o posteas no se trata de ti, se trata de llevar el evangelio redentor de Cristo; y si una persona lo leyó y no le dio like, o no comentó, no quiere decir que Dios no lo haya usado. Humíllate ante Dios y pídele que sea Cristo en ti también en las redes sociales.
  4. Disfrutar de las pequeñas cosas: Ir al cine, escuchar la lluvia, los pajaritos que cantan cuando te levantas, visitar los museos de tu ciudad, leer un buen libro… Todas estas son cosas que en la mayoría de ocasiones decimos que no tenemos tiempo para hacer. Al hacer un ayuno digital, podrás sacar tiempo para disfrutar de las cosas que Dios ha creado para que el hombre disfrute.

No hay un tiempo específico, pero se ha comprobado científicamente que los hábitos se crean en 21 días. Así que en mi caso, tomaré esos 21 días para crear el hábito de pasar más tiempo orando y meditando en la Palabra que en redes sociales. Me es difícil porque trabajo en esto, pero en Dios no hay imposibles y si Él me llamó, me respaldará.

Si en algún momento sientes que vas a caer en la tentación de conectarte, recuerda esto:

  • Me voy a desconectar del ruido y me conectaré a lo esencial y lo que realmente importa: ¡La Palabra de Dios!

Una vez te vuelvas a loggear, tendrás las pilas recargadas y podrás dar de lo que has recibido. Creo que las iglesias de hoy deberían animar a su congregación a hacer lo mismo, aunque suena un poco ambicioso, no es imposible. Puedes comenzar tú y luego compartir este post con tu grupo de jóvenes y hacer el ayuno juntos, o mostrarle la idea a tu pastor… En fin, la idea es que todos en algún momento podamos desconectarnos con la única intención de glorificar a Jesús.

No sé tú, pero yo quiero poder escribir un post de cómo pasaron estos días y compartir las maravillas que Dios hará, y luego, leer tus comentarios de cómo te fue. Yo esperaré con mucho gusto un mes o dos para que lo hagas. Estoy segura que un ayuno de redes sociales traerá más bendición a tu vida y a los que te rodean que estar conectado 24/7.

¡Nos vemos en 21 días!

Bendiciones mil.

love,masiel-01

Hija de Dios por gracia y con una pasión por ayudar a jóvenes a lidiar con temas importantes de la vida cristiana y a compartir su fe en Cristo a través de las Redes Sociales. Actualmente forma parte del ministerio Integridad y Sabiduría manejando las redes y el website de la Iglesia Bautista Internacional, donde también sirve en el ministerio de adolescentes PaNaS.

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