Vida Cristiana

Con la mirada puesta en Jesús aún en las tragedias

3 tragedias, 1 estado; miles de personas alrededor del mundo consternadas ante los hechos devastadores que han imbatido a Orlando. Una joven con un hermoso talento fue asesinada minutos después de haber dado un concierto y mientras daba autógrafos. Una familia que vio como un cocodrilo se llevó a su pequeño de dos años que luego fue encontrado su cuerpecito sin vida, y un horroroso crimen que cometió un joven en un bar homosexual que acabó con la vida de 49 personas, hiriendo a más de 50 y consternando todo el mundo.

Pero las locales no paran: robos, feminicidios y una joven que con estrés post parto, se lanzó al Mar Caribe acto seguido su esposo (que no sabía nadar) se tira para rescatarla y terminan ambos ahogados.

Esto sin contar la exhorbitante cantidad de comentarios, publicaciones de ataques entre grupos que sólo siguen sacando a flote nuestro pecado.

¡Cuántas cosas y hoy sólo es jueves! ¡MARANATHA! ¡VEN SEÑOR JESÚS!

¡SU PALABRA ES SUFICIENTE!

Si, es más que suficiente para cada momento de la vida, y en medio de todo el ruido y la consternación del país (y del mundo), siguen llegando a mi mente estos versículos:

  1. TODOS SE HAN DESVIADO, A UNA SE HICIERON INUTILES; NO HAY QUIEN HAGA LO BUENO, NO HAY NI SIQUIERA UNO. Romanos 3:12.
  2. Si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra. 2 Crónicas 7:14
  3. Y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres. Juan 8:32

Mientras los noticiarios buscaban opiniones psicológicas y psiquiátricas para explicar los lamentables hechos de esta semana, sólo podía pensar en esos versos y concluir que la única explicación es que el pecado, nuestra naturaleza caída y rebeldía contra Dios es lo que nos hace llegar a cometer esos crímenes.

No hay diferencia de pecados ante Dios. Todos necesitamos la sangre de Cristo para poder ser aceptos ante el Padre. Sólo así podemos alcanzar el perdón, conocer Su verdad y ser verdaderamente libres.

Y esa es la buena noticia. En medio de todo este dolor: ¡Aún hay esperanza! Cristo murió en la Cruz para limpiarnos del pecado que nos asedia y hacernos nuevas criaturas en Él. Que estos hechos nos ayuden a recordar que la única diferencia entre esos matadores y nosotros es la sobreabundante gracia de Dios.

UN COMENTARIO MÁS:

Los cristianos verdaderos reconocemos que somos pecadores. Ese es el punto vital de nuestra fe. Como decía al principio, no hay ni uno bueno, y eso nos incluye a nosotros (los cristianos). Somos justificados por medio de la sangre de Jesucristo derramada en la Cruz por el perdón de nuestros pecados. Como ven, esto no tiene NADA que ver con nosotros. Es por los méritos de Cristo que podemos experimentar la libertad que Él da. Y todo esto por que a Él le plació, salió de Su corazón por su inmerecida y santa gracia.

Dicho esto, quiero aclarar (como dije en un post de Facebook) que NADIE, absolutamente NADIE es quien para determinar quién muere o no, y mucho menos por ideologías. El “cristiano” que se alegre de la muerte de otro ser humano NO ES CRISTIANO.

Así como Su Palabra, el amor de Cristo también es suficiente. Su perdón es para todo aquel que lo confiesa como Su Señor y vive buscando agradarle en todo y dale la gloria en todo.

Es mi oración que Dios sane los corazones de las personas que dicen ser cristianas pero se alegran de la muerte de las víctimas de la masacre de Orlando, y también ruego a Dios por consuelo para los familiares y amigos de ellos.

¡Bendiciones!

Hija de Dios por gracia y con una pasión por ayudar a jóvenes a lidiar con temas importantes de la vida cristiana y a compartir su fe en Cristo a través de las Redes Sociales. Actualmente forma parte del ministerio Integridad y Sabiduría manejando las redes y el website de la Iglesia Bautista Internacional, donde también sirve en el ministerio de adolescentes PaNaS.

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